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En un contexto altamente inflacionario, la pérdida de referencia en los valores relativos al costo de vida es una constante. Por ello el Colegio de Corredores Inmobiliarios a través de su Departamento de Estadísticas elaboraron junto al Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), un completo relevamiento. El mismo, analiza los principales rubros del índice general de precios que debe afrontar una familia para vivir, considerando entre los principales rubros el alquiler de una vivienda. 

Los datos analizados incluyen el período 2017-2022, siendo los mismos publicados por el Instituto Provincial de Estadísticas y Censos de la Provincia de Santa Fe (IPEC). El mismo indica que la inflación acumulada del 2022 a Agosto asciende al 55.1% para el nivel general mientras que en términos interanuales alcanza el 74,7%.

El rubro de Vivienda y servicios básicos, estuvo por debajo de los guarismos recién mencionados, alcanzando el 49% en términos acumulados y el 61,9% interanual. Dentro de dicho rubro, se encuentra el Alquiler de la vivienda, cuya variación acumulada a agosto de 2022 alcanzó el 48,5% y 69,1% en términos interanuales. Estos ítems, relevantes para 

los actores del mercado inmobiliario, estuvieron por debajo de otros rubros importantes para las familias, tal como Alimentos y bebidas (61,8% acumulada y 83,1% interanual) e Indumentaria (71,5% acumulada y 105,4% interanual). Esta situación se mantiene incluso si se compara los precios de agosto de 2022 en relación con septiembre de 2017. El ítem Alquiler de la vivienda subió entre puntas un 369%, mientras que el Nivel general, Alimentos y bebidas e Indumentaria, lo hicieron aún más, 669%, 748% y 841%, respectivamente según los datos oficiales.

Para interpretar los datos de la realidad, el presidente de COCIR Andrés Gariboldi afirma que “la plaza de alquileres en la ciudad de Rosario, sigue un comportamiento similar a lo que sucede en el resto del país. Seguimos con una fuerte demanda sostenida mientras que la oferta continúa escasa. La oferta de viviendas en alquiler continúa siendo escasa, están apareciendo pocas propiedades en el mercado de locación mientras que la mayor demanda hoy está planteada en departamentos de uno y dos dormitorios”.

En relación al contexto, Gariboldi asegura: “la oferta existente en la actualidad ha disminuido a partir de la ley 27.551, pero también tenemos que analizar cómo dato es que debido a la caída de la oferta los valores han ido aumentando mientras que hay una baja en los valores Inmobiliarios de venta de los inmuebles y una suba en los valores de alquiler. Esto hace que haya mejorado la rentabilidad del alquiler y quizás eso ayude a que más personas decidan ofrecer sus inmuebles para el alquiler.” Al momento de pensar en soluciones, el presidente de COCIR afirmó “para que esto cambie radicalmente y se revierta la tendencia, lo que debe ocurrir es la reforma de la ley. Que exista una sola actualización al año en el canon locativo desalienta a muchas personas a ofrecer su inmueble en alquiler, ya que no existe ningún servicio, tasa, impuesto o producto en la República Argentina que tenga una actualización una sola vez al año. Este corrimiento de la balanza hacia una de las partes es lo que termina desalentando el ofrecimiento de más viviendas en alquiler. Por ello creemos que un punto de equilibrio y equitativo ayudaría a generar una mayor oferta al actualizar los valores al ritmo que lo hacen las paritarias.” 

Consultado acerca de las zonas más requeridas en la ciudad, el propio Gariboldi delimitó las zonas entre las arterias de  Bv Avellaneda, 27 de Febrero y el Río Paraná y agregó “que es donde está concentrada la mayor demanda y donde hay realmente poca oferta. Mientras que hay barrios como Pichincha y Lourdes que se destacan junto al Centro como los más buscados”. 

Para finalizar remarcó que “si bien los alquileres han tenido una suba muy significativa en este último año se debe a que existe una única actualización anual, el motivo es porque estamos dentro de un proceso inflacionario muy alto, donde la inflación en algunos rubros ya supera el 100% anual y aquel contrato que hoy termina se ajusta no sólo a la inflación real sino a la oferta y demanda. Terminando muchas veces por encima del Indice de Precios del Consumidor y en otros casos por encima del Ripte.”

Por C.I. Diego Ferreyra

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